En la hora de la ausencia definitiva, evoco en Ramón Mantilla Rey, su obra de vida; aquella que tejió de sueños, ilusiones, viajes, misterios, música, silencio, letras, palabras y alegría.
Obra de vida que era como su corazón: noble, generoso, dispuesto y humano.
Obra de vida que era, y lo sera por siempre jamas, ejemplo y aceptación de la propia realidad y conocimiento personal para encontrar, sin errores, " el significado de las cosas, el rumbo de los hombres y el valor de las palabras nuevas y de las palabras viejas".
Las virtudes y méritos de Ramón Mantilla Rey, son bien conocidas por todos aquellos q transitamos junto a el buena parte de nuestra existencia . Un proceder en el que reflejó a pleno pulmón y con conciencia la transitoriedad de la vida y del amor, no por ello sin tomarle a ambos todas sus posibilidades y enfrentarse a las mismas para conquistar sus alternativas y goces. Con galanura verbal, elegancia mental, certeza de su valor, percepción de su saber y reconocimiento de sus flaquezas, procuró inculcar entre los suyos el respeto, con recta imparcialidad, a las conductas ajenas; la tolerancia por querer caminar por senderos" no por vedados menos claros limpios y serenos" y la necesidad del abrazo como resulta de la liberación de tanta ternura reprimida dentro de una sociedad que se mide bajo una intrincada red de convencionalismos y ritos que no permite mirar, sin juicio y desapasionamiento, al otro, que al igual que tantos otros, tiene intenciones, tentaciones, sentimientos, para dejarlo, o dejarlos, abandonados a su suerte, innominados, silenciados.
Al maestro, este sencillo, póstumo y filial homenaje, porque como en palabras de Don Antonio Machado fue un hombre" en el buen sentido de la palabra bueno", que amó la vida, su vida y que hizo de su voz, de su cátedra y ejercicio profesional, de su pluma e intelecto una muy heroica manera de ser leal a su sangre, a su reciedumbre y a su ideal del hombre como objetivo del hombre.
Alberto Salazar
Obra de vida que era como su corazón: noble, generoso, dispuesto y humano.
Obra de vida que era, y lo sera por siempre jamas, ejemplo y aceptación de la propia realidad y conocimiento personal para encontrar, sin errores, " el significado de las cosas, el rumbo de los hombres y el valor de las palabras nuevas y de las palabras viejas".
Las virtudes y méritos de Ramón Mantilla Rey, son bien conocidas por todos aquellos q transitamos junto a el buena parte de nuestra existencia . Un proceder en el que reflejó a pleno pulmón y con conciencia la transitoriedad de la vida y del amor, no por ello sin tomarle a ambos todas sus posibilidades y enfrentarse a las mismas para conquistar sus alternativas y goces. Con galanura verbal, elegancia mental, certeza de su valor, percepción de su saber y reconocimiento de sus flaquezas, procuró inculcar entre los suyos el respeto, con recta imparcialidad, a las conductas ajenas; la tolerancia por querer caminar por senderos" no por vedados menos claros limpios y serenos" y la necesidad del abrazo como resulta de la liberación de tanta ternura reprimida dentro de una sociedad que se mide bajo una intrincada red de convencionalismos y ritos que no permite mirar, sin juicio y desapasionamiento, al otro, que al igual que tantos otros, tiene intenciones, tentaciones, sentimientos, para dejarlo, o dejarlos, abandonados a su suerte, innominados, silenciados.
Al maestro, este sencillo, póstumo y filial homenaje, porque como en palabras de Don Antonio Machado fue un hombre" en el buen sentido de la palabra bueno", que amó la vida, su vida y que hizo de su voz, de su cátedra y ejercicio profesional, de su pluma e intelecto una muy heroica manera de ser leal a su sangre, a su reciedumbre y a su ideal del hombre como objetivo del hombre.
Alberto Salazar
3 comentarios:
Alberto:
Sean estas palabras bálsamo para la ausencia, que sé se ha pronunciado a lo largo de dos años ya. Sean estas palabras forma de evocar el recuerdo de alguien que ha tatuado tu vida de una manera tan singular. Un abrazo fraterno.
mi" maestro" siempre estara ahi. Lo evoco constantemente. en las calles de tantos paises, no transitadas con el pero si vivenciadas a flor de piel a travez de tantas y tantas anecdotas contadas y recontadas.
gracias por el comentario
mi" maestro" siempre estara ahi. Lo evoco constantemente. en las calles de tantos paises, no transitadas con el pero si vivenciadas a flor de piel a travez de tantas y tantas anecdotas contadas y recontadas.
gracias por el comentario
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